"No se podrían pasar en un USB y YA ESTÁ?"

Desde que he empezado a hacer "atención al cliente" debido a mi negocio fotográfico, me he encontrado con muchos personajes a los que me gustaría llamar raros, pero, en realidad, son más habituales de lo que me gustaría aceptar (Cruella, por ejemplo). Por no mencionar a determinados fotógrafos que, en lugar de apasionarse con la fotografía, prefieren criticar a sus compañeros de profesión por cualquier "razón" que se pueda imaginar: "tus precios son muy baratos", "tus precios son muy caros", "entregas muchas fotos", "entregas pocas", y un largo etc.

Pero la verdad es que el posible cliente con el que estaba hablando vía correo por una sesión, me ha dejado impactada. Tras darle la información de su sesión concreta, me ha respondido lo siguiente "Y es obligatorio comprar las fotos? No se podrian pasar a un usb y ya esta?". He de admitir que lo primero que me ha venido a la cabeza es que igual era una niña pequeña que desconocía cómo era el mundo real y lo que significa sacar adelante una sesión. Porque, sencillamente, me es difícil aceptar que una persona adulta no sepa que llevar un negocio fotográfico supone haber invertido dinero, esfuerzo y tiempo en formación, equipamiento, imagen, organización... en lugar de dedicarte a buscar un empleo de otra cosa y tener un sueldo asegurado al mes. Y también es tiempo que te quitas de otras cosas como de tu propia vida. Sí, las personas tienen una vida de la que, a veces, fíjate, quieren disfrutar. Esto no quiere decir que no ame la fotografía, pero no vivimos en el mundo de yupi. La independencia (la casa, la comida, la luz, el agua) no se paga sola.


La incapacidad empática de las personas de hoy no sólo es sorprendente, sino peligrosa. Obviamente, he hecho sesiones de intercambio (en las que yo asumía los costes) porque, directamente, un fotógrafo no puede existir sin un portfolio, es una necesidad de la que no puedes escapar si quieres dedicarte a ello. Y la verdad es que, hasta en sesiones en las que el cliente no ha pagado nada, me he encontrado con personas increíbles, en el mal sentido de la palabra. Personas que, por ejemplo, me exigieron que dejara de lado las sesiones de pago que me daban un sustento para que a ellos les pasara TODAS las fotografías sin editar y de determinada manera, incluso habiéndoles dado ya un buen número de fotografías editadas a las que yo había dedicado unas cuantas horas.

Volviendo al "No se podrían pasar en un USB y YA ESTÁ?", ese "ya está" es más que un insulto. Es una total indiferencia por tu trabajo y por ti mismo. Sabía que el mundo del arte estaba poco valorado, pero a veces son las formas de decir las cosas lo que más duele, porque son traducción de lo que uno piensa. Y que uno piense que tu trabajo es una tontería que se limita a chasquear los dedos y que aparezcan las fotos en su ordenador, te hace querer pasar de insociable a antisocial. Debería haber una especie de detector de clientes-personaje que te enviara sus mensajes o llamadas a otra dimensión.

En definitiva, perseguir tus sueños no es sólo difícil económicamente, sino también psicológicamente. Sólo hay que ver cómo mi blog personal se ha llenado de entradas de desahogo últimamente.

Marta Lallana

Nacida en San Sebastián, 1993. Autora de El Heredero de la Soledad, Saga Sariam y Vendo Vida, y fotógrafa profesional. Amante del anime, los juegos, el cine y de los animales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario