Madurar

Es triste ver que madurar se resuma a perder la fe en la humanidad, a dejar de sorprenderte por las traiciones, por las decepciones... a dejar de confiar en general. Es triste necesitar grabarse en la piel que la palabra de los demás ningún peso posee en la cotidianidad, que la hipocresía es una pandemia, y que la empatía es una ausencia.


O quizá es más triste obligarse a perder la ingenuidad, a recelar de un desconocido, a dejar de mirar más allá de uno mismo... y no poder hacerlo, pese a presenciar un teatro 24h de maldades varias.

Marta Lallana

Nacida en San Sebastián, 1993. Autora de El Heredero de la Soledad, Saga Sariam y Vendo Vida, y fotógrafa profesional. Amante del anime, los juegos, el cine y de los animales.

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