Mi primera experiencia en una presentación de un libro 2

Menudo acontecimiento. Ahora mismo, me siento pletórica. Feliz como ninguna. Ha sido maravilloso desde el primer hasta el último segundo. Ciertamente, los nervios hicieron acto  de presencia al principio, pero sólo al principio. Tenía miedo de que la videocámara me fallara bajo cualquier excusa electrónica que nadie entiende. Sin embargo, todo, absolutamente todo, ha salido perfectamente. Bueno, no ha asistido mucha gente, pero ha sido igualmente maravilloso. He sentido la ilusión recorriendo mis venas. Aún así, nuevamente mi apariencia y mi edad han resultado una polémica. ¿De verdad pareceré tan joven? Tengo 19 años y los demás me ven como una chica de 16. Bueno, procederé a narrar lo sucedido.

Como he mencionado anteriormente, padecí cierto nerviosismo. Si hubiese estado en mi mano, me hubiese plantado en la puerta de la sala dos horas antes, por si acaso. La ley de Murphy me ha perseguido desde pequeña, por lo que he desarrollado el hábito de ser precavida en exceso. Obviamente, llegamos pronto, así que paseamos un poco por Rentería. Tras una pequeña vuelta por la manzana, nos encontramos de frente con Josune, que estaba descargando del coche cajas llenas de libros. En ese momento, la admiré. Ella sí que tenía determinación a la hora de apostar por sí misma. Había pagado por hacer su libro y ahora traía consigo una cantidad considerable de ejemplares. Y, sin duda, le había quedado una portada genial. La edición de su libro me encantó.


Se suponía que iban a abrir la sala que había alquilado Josune un cuarto de hora antes. Una total mentira... Y, de hecho, vinieron después de las 7 creo recordar, por no mencionar que el audio de los altavoces no iba bien y no se pudo vislumbrar su Book Trailer.

A las 7:30 empezó al fin la presentación y yo comencé a grabar. Tenía verdadero pánico a que fallara la videocámara. No quería decepcionarla. Ella merecía una buena grabación y, al parecer, todo marchó adecuadamente, sólo que se dividió en 4 partes que uní más tarde con un programa que tardó más de 5 horas y después 8 horas en subirse a Youtube (sin contar lo que costó procesarlo. Tuve que dejar el ordenador encendido por la noche).

La charla fue muy llevadera. No me aburrí, ya que no fue una presentación que estaba subordinada a un guión. De vez en cuando, alguien comentaba algo, hacía un inciso o directamente hacía una pregunta, lo que le otorgó un carácter dinámico a la charla. De esto ya os daréis cuenta cuando veáis el vídeo.


Y llegó el momento. Cogió mi novela (Monaxia) y leyó el Prólogo (aproximadamente en el minuto 0:51:08). Se me salieron los colores. En resumen, me vendió como nadie, y es que ella tiene una carisma increíble. Lo peor fue cuando se notificó que la escritora era la que estaba grabando (sí, señoras y señores, mi persona). Me quedé paralizada. No obstante, pude sonreír. Es un gran paso para mí. Al parecer, a los presentes les agradó mi escrito, hecho que claramente me alegró sobremanera. Vamos, que estoy más feliz que una perdiz. Hoy dormiré plácidamente.

Tuve suerte. Justo al final de la charla, se terminó la memoria de la videocámara, aunque no pude grabar una última frase, ni la despedida. Entonces, la gente se levantó  y se acercó a Josune para comprar su libro. Y mi madre (mi mejor manager) fue a dejar en la mesa mis tarjetas de presentación que preparé.

Mi humilde tarjeta de presentación
 hecha en folios :)

Pese a mi cabezonería de imprimir, como mucho, 10 ejemplares, entre mi madre y mi novio, me obligaron a hacer muchas más. Unas 100. Y menos mal, porque se llevaron más de la mitad. Para mí ha sido un éxito desorbitado (ni que recibiera un Goya jaja). Además, me hablaron dos personas para preguntar por cómo conseguir Monaxia. Fue fantástico.

Marta Lallana

Nacida en San Sebastián, 1993. Autora de El Heredero de la Soledad, Saga Sariam y Vendo Vida, y fotógrafa profesional. Amante del anime, los juegos, el cine y de los animales.

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